Gritar. Gemir. Sudar.Besar.Embriagarte. Notar piel contra piel, la lujuria, los labios contra su cuello. Una carrera entre sus labios y entre tus piernas. Entre tus dedos y su espalda. Un escalofrio, todos tus músculos contrayéndose, retorciéndose bajo otra piel en una danza de cuerpos cálidos como una hoguera. En cierto modo como la noche de San Juan, bailando a su alrededor y dejándote guiar por el
ritmo de sus latidos, de los tuyos, latiendo a una velocidad vertiginosa, como el de un colibrí. Libertad. Esa sensación de ser un pájaro echando a volar, volando hacia el sol sin que nada pueda derretir tus alas. El limite deja de estar en el cielo, los rascacielos se quedan pequeños. Las únicas barreras arquitectónicas son la piel, que acaricias, que besas, abrazas con la esperanza de que deje de existir ambos cuerpos diferenciados. Creo que toda la literatura, las canciones y las obras de arte se quedan cortas en comparación con la perfección de sentir sus labios besando mi desnuda clavícula, la pasión de cada beso recorriendo cada centímetro de mi espalda, de mis hombros, de mi cuello. Sexo. La única actividad de Dioses que el humano puede experimentar. Esas noches que nunca parecen terminar, incapaces de querer que se terminen. Enredada entre las sabanas, en la noche, en su respiración entre cortada y en su voz. Esa manía mía de morderme el labio... y esa manía suya de besarme como si fuera la última vez cada vez que lo hago. De besarme para tranquilizarme, como aquella primera vez, cuando por cada gesto de dolor, su mirada se cruzaba con la mía y sin decir ni una palabra decía "Todo va a salir bien", y me besaba. Pasado. Presente. Urgencia. Tirarlo todo al suelo. Romper cosas y que no te importe. Esas veces que me pone contra la pared y me besa sin poder moverme. Calidez. Morder. Lamer. Tocar. Nos pasamos la vida escondiéndonos de las cosas que nos hacen disfrutar, gemir de placer, gritar de alegría. De nosotros mismos. Avergonzándonos de lo que nos gusta. De estar desnudos, Pues bien, he de decir que estar desnuda tras haber disfrutado y sentirte libre, deseada, guapa y atractiva es la mejor sensación del mundo. Subirte encima y notar el poder, y sentirte dichosa y poderosa, sentirte que eres la que toma las riendas, de tu vida, del momento, del lugar, de tus problemas, del mundo. Noches. Días. Noches de silencio, furtivas, en la que el miedo de ser descubierto de pone el corazón a mil, la piel de gallina y los besos te quitan el aliento. Sentir que las mariposas han volado hacia cada dirección de tu cuerpo activando todos los nervios. Dejar de pensar. Dejar la vergüenza. El que dirán. Impulsos. Impulsividad. Expontaniedad. Ser tu dueña. Que nadie lo sea. Mirar con ojos de loba. Comerte al corderito. Sacar tu yo escondido. Cumplir fantasías.Ser una fantasía.Saltar. Gritar. Hacerle gritar. Saber que lo quieres y como lo quieres. Que sea tuyo. Que suplique por ser tuyo. Gemir. Sudar. Gritar. Contraerse. Ese momento clave. Que se te erice cada vello, Arañar su espalda. Arquear la espalda. Que ese sentimiento te llegue hasta la punta de los dedos y hasta la punta de los pies. Morer su oreja. Arañar su espalda. Dios como me gusta arañar su espalda. Oir ese "Te comería enterita" que tanto me gusta. Que te coma. Comertelo. Comerte el mundo. Saber que es tuyo. Saber que él es tuyo. Que nunca será tan de nadie como es tuyo en este momento. Y que podrías hacer con el lo que quieras. Sentirte Diosa. Musa. Eres una Diosa. Eres una Musa. Ser la manzana prohibida, roja, brillante, perfecta, esa que todos quieren morder, a la que todos quieren incar el diente, pero no todos pueden. Disfutar de la prohibición, saltarsela. Caer en la tentación. Hacer que caigan. Ser la tentación. Que él resbale por tu cuerpo. Ver su casa, observar su necesidad. Su necesidad de ti. Tu necesidad de él. Del extasis. Del sentmiento. De gritar. Por que todo lo que merece la pena probar, esta prohibido. Y quizas eso, es lo más interesante.
Besar. Morder. Gemir. Sudar. Gritar. SENTIR.

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